Título: EL CASO DE MONTE
Autor: Rubén Morales
Fuente: Ufología, N° 1, 1980
1 - ANTECEDENTES
Este incidente representa, por sus características, uno de los casos argentinos más importantes de 1979.
El caso Monte no trascendió a la prensa, y nos enteramos de su existencia por comentarios de terceros.
En la madrugada del 7 de noviembre de 1979, Ornar Alberto Cejas, su esposa Liliana Isabel Lagala de Cejas, su pequeño hijo y el hermano de la señora, Julio César Lagala, viajaban a bordo de un automóvil Ford Falcon con rumbo al sur de la provincia de Buenos Aires.
Cabe destacar el particular estado de la
señora Lagala de Cejas, que se encontraba en su octavo
mes de embarazo.
Al volante iba su marido, buen conocedor de las rutas del lugar por haber trabajado anteriormente como chofer de ambulancias. Habían partido de su lugar de residencia, Florencio Varela, saliendo por la Ru ta Nacional N° 2 hasta la localidad de Brandsen. Allí tomaron por la Ruta Provincial N° 215, hasta empalmar la Ruta Nacional N° 3, en la ciudad de San Miguel del Monte. El Sr. Omar A. Cejas explica que haciendo ese rodeo se recorre más camino pero se gana tiempo al circular por rutas menos transitadas.
Luego de dejar atrás la última estación de servicio de San Miguel del Monte, al salir del área urbanizada por la Ruta Nacional N° 3, se produjo la observación. En ese tramo, la ruta corre de NNE a SSO, y el lugar es completamente descampado y llano. Evocarlo no requerirá mayor esfuerzo para nuestra imaginación: una ruta pavimentada bordeada por alambradas que la limitan de vastas extensiones de campos y, hacia atrás, hay montes de árboles diseminados.
He realizado dos entrevistas con los testigos, la primera el 13 de enero de 1980, en la que sólo puede hablar con la Sra. Liliana Isabel y una segunda que se verificó una semana después, el 19 de enero, ocasión en que pude interrogarla junto con los testigos restantes.
Para hacer más fluido el relato, consideré conveniente reproducir las palabras textuales de los testigos, con sus diálogos y debates. Con la misma intención, resolví ordenar las respuestas de acuerdo con el desarrollo que tuvieron los sucesos.
También para facilitar la lectura, adoptaremos el siguiente código:
OA: Omar A. Cejas
JC: Julio C. Lagala
LI: Liliana I. de Cejas
E: Encuestador
La anexión de una asterisco (*) a las siglas E o LI, significará que se trata del diálogo mantenido durante la primera entrevista.
11 - UNA ANTENA DE RADIO
E*: ¿Cuándo ocurrió?
LI*: El día 7 de noviembre de 1979,
eran las 3:30 o 4:00 hs. de la mañana.
OA Yo la hora exacta no se, no le puedo decir. Ibamos saliendo
de Monte y pasamos por una estación de servicio, creo que
se llama "El Tala". Habremos hecho un kilómetro
-(luego de la estación)-. En eso, veo algo así como
si fuera la luz de una antena de radio, de esas altas, medio rojiza.
Se veía a lo lejos.
A medida que nos íbamos acercando, esa luz se hacía
más intensa, se veía más grande, y no era
una sola luz.
Entonces yo le dije a Julio: "Mirá eso, eso para mí
no es una antena. Cuando lo enfrentamos, me tiré a la banquina;
paré el auto y me bajé. Mi cuñado bajó
el vidrio de la ventanilla y miró desde adentro.
LI*: Cuando mi marido detuvo el auto, mi hermano le dijo: "Puede ser un OVNI, no lo detengas porque luego no va a arrancar..."
E*: Las ventanillas, ¿estaban cerradas o abiertas?
LI*: Estaban cerradas, porque viajando entra mucho aire, pero cuando vimos "eso" las abrimos. Mi marido se bajó del auto, mi hermano y yo lo miramos por las ventanillas.
Conviene aclarar que LI ocupaba la butaca delantera derecha del automóvil y JC el asiento posterior derecho. El objeto estaba ubicado a la par del auto (lado derecho) y se movía muy lentamente (según JC) en sentido opuesto al del Ford Falcon.
E: ¿A qué distancia estaba?
JC: Cuando detuvimos el auto, calculo que
estaría a la misma distancia que esa pared -(y señala
una pared distante unos 3 metros)- y a menos de 20 metros de altura.
OA : Para mi estaba más lejos.
LI : Sí, para mí también.
OA : De la ruta habría unos 30 metros de distancia y de
altura tendría que estar como a 100 metros. Lo confundí
con una antena, una antena de 100 ó 150 metros -(de altura)-
LI*: Estaba más o menos a 100 metros del auto, y de alto
como otros 100 metros, o menos, quizá.
Para esclarecer la controversia, remito al lector al estudio realizado en el análisis que sigue a continuación del relato.
EL OBJETO
E*: ¿Cómo era?
LI*: Era una luz roja, verde y amarilla que estaba a la par del au to, pensamos que era una antena de radio.
E: ¿Cuántas luces eran?
OA : Exactamente no podría decirle, pero eran unas cuantas luces de varios colores.
JC: Eran 5 ó 6 luces, pequeñas, había una rojo fuerte, otra amarilla y otras blancas, verdes y rojas; no recuerdo si alguno de los colores estaba repetido ...
OA: El rojo era fuerte, porque cuando lo vimos de lejos el rojo era lo que se veía.
JC: Sí, las otras luces eran chicas, todas del mismo tamaño, pero la roja era más grande.
E: ¿Cómo estaban distribuidas?
OA: Para mi, estaban todas desordenadas... La forma - (del aparato)- para mí no era redonda, las luces tampoco estaban... organizadas; esas luces formaban una "K" o algo así. Pero era grande, era un aparato grande ...
E: La forma, ¿cómo era?
OA: Yo la vi algo así como cuadrada, o alargada, o en "H", por la distribución de las luces, y era una noche no muy oscura, era clara. Yo digo por la disposición de las luces ...
E: Pero la forma del objeto, ¿no
se veía?
OA: No, no se veía la forma.
JC: Las luces sí estaban distribuidas, estaban así... (con el dedo índice traza en el aire rectas paralelas)
E: ¿En hileras?
JC: Claro, exacto.
E: ¿Cuántas hileras?
JC: Dos, dos filas de luces, como si fuera una "H". ¿Se vela la barra horizontal de la "H"?
JC: No, sólo se veía el color del objeto, cuando él -(OA) - bajó del coche y yo miraba por la ventanilla.
LI: Esto es lo que veíamos desde abajo. Sobre esto tendría, otra forma que nosotros no veíamos.
E: ¿Percibieron alguna otra cosa
además de las luces?
OA: Apenas, un color plomizo, oscuro.
E: ¿Pudieron ver los bordes del objeto oscuro?
JC: No, sólo junto a las luces se veía ese color
plomizo.
Se advierte que los contornos del objeto se fundían en el cielo nocturno. Ya en nuestra encuesta anterior, LI había expresado "yo lo vi de un color gris plomo, un color oscuro, pero no vi su forma".
Estos son, pues, todos los datos que pudimos
recabar respecto de la forma del objeto, uno de los puntos menos
claros de todo el relato, dado que ni los propios testigos están
seguros del aspecto real del fenómeno. Seguramente, la
complejidad de la formación de las luces los confundió.
En un determinado momento OA realizó un dibujo (que no
quedó en mi poder) y en él comenzó por trazar
un rectángulo pero, desconforme con ello, siguió
superponiendo líneas, hasta representar un motivo cruciforme
que tampoco le resultaba convincente.'
Sólo podemos rescatar que las luces estaban ordenadas,
de algún modo, distinguiéndose en ese "orden",
dos hileras paralelas. Sobre ellas había una masa de color
gris plomo, que acaso fuera el cuerpo o fuselaje del objeto.
IV - EL ZUMBIDO
OA : Yo me bajé para escuchar el ruido, yo escuché como un zumbido
E : ¿Se escuchaba desde adentro del auto, cuando se acercaban?
OA : No, no, fue cuando paré el coche.
E*: ¿Cómo era el ruido?
LI*: Es muy semejante al del avión. Se escuchó en el momento que estuvo al lado nuestro, luego no se escuchó más.
E : ¿Cómo era el zumbido? -(preguntamos a OA; éste queda pensativo, sin arriesgar una respuesta)
E : ¿Lo puede comparar con el ruido de un motor eléctrico, un avión, una turbina, el viento ... ?
OA : No, no, un avión no es parecido a eso, no... -(ninguna de nuestras sugerencias le satisface)- Era algo más suave, no sé explicarlo...
LI : Puede parecerse al sonido de una turbina.
JC : El paró el coche y se bajó, yo bajé el vidrio de la ventanilla y lo escuchamos. Es como el zumbido de un jet, pero lento...
LI : Más suave.
JC : Un ruido así: SSHSHSHSHSSS -(fonema onomatopéyico)
E : ¿Lo escucharon una sola vez?
JC : Sí, sólo en ese momento.
V - COMPORTAMIENTO DEL FENOMENO
E : Ustedes estaban estacionados en la banquina, ¿qué pasó después?
LI*: Como yo tenla miedo, le dije -(a OA)- por favor que partiera; porque me daba miedo, me gusta pero me daba miedo. Mi marido dijo: "para ser un avión no va a estar detenido en el aire" y más o menos cuando dijo eso, el objeto se comenzó a mover y en ese momento -(el OVNI)- comenzó a andar, salió hacia atrás de nosotros y se fue hacia el monte.
OA : Ella se asustó, entonces puse en marcha el coche y seguimos. Yo después vi poco, porque iba mirando la ruta, pero JC iba mirándolo; él siguió todos los pasos.
JC : Cuando ella se asustó y dijo que siguiéramos la marcha, yo me fijo, para atrás, y el OVNI (o lo que sea) se iba, en sentido opuesto al del auto, lentamente. Habrán pasado 5 ó 6 minutos, desde el comienzo de la observación, entonces asciende -(bruscamente)- hace un fogonazo, el OVNI se vuelve todo amarillo, queda suspendido en el aire y sobre él queda como una aureola en el cielo.
E : Cuando se volvió amarillo, ¿tuvo forma?
JC : Si, era como una pelota, no redonda del todo, era achatada -(achatamiento vertical)-, ensanchada -(horizontalmente)
E : ¿Qué tamaño tenía en ese momento? Compárelo con la Luna.
JC : Era más chico que la Luna... En ese momento estaba atrás nuestro, después se puso a la par del coche.
E : ¿A qué distancia estaba?
JC : Cuando se hizo esa pelota amarilla estaría a 600 ó 700 metros hacia el monte.
OA : Y más también...
E : ¿Cómo era el halo?
JC : Estaba medio nublado ese día; no sé, se ve que con la velocidad, tal vez al hacer fricción, hizo un fogonazo en el cielo, y después una aureola violeta, con el color de las nubes. Hizo eso y se apagó enseguida, y reaparecieron las luces chiquitas, rojas, blancas, verdes, nada más.
Simultáneamente, el objeto, que había quedado muy atrás, comenzó a moverse lentamente en la misma dirección que el auto (la velocidad es relativa, pues el auto marchaba a 80 km/h) . Habrían pasado uno o dos minutos de la extinción del primer fogonazo o incandescencia del fenómeno, cuando se volvió a repetir el efecto.
JC : Se "prendió" y en segundos estuvo al lado nuestro, a la par del coche. Nosotros habíamos recorrido unos 30 ó 35 kilómetros.
E : ¿Se repitió también el halo superior?
JC : No, esta vez no.
LI : Estaba atrás nuestro y en segundos apareció a nuestro lado.
JC : Si, pero cuando se acercó a esa velocidad estaba hecho una bola de fuego.
Es decir que el objeto no se "apagó" como había sucedido antes, sino que la esfera achatada amarilla se desplazó a gran velocidad en línea oblicua con respecto a la ruta, quedando a la par y a la derecha del auto. Aquí JC hace una observación muy interesante:
JC : Cuando estaba apagado, con las luces chicas, iba despacio, pero cuando se volvía amarillo tenía una velocidad terrible.
Para comprender bien el comportamiento del fenómeno, es recomendable consultar el Gráfico II.
VI - EL HAZ LUMINICO
LI*: Lo teníamos ala par del auto, y bajo. Se detuvo en el aire, y tenla como un reflector muy potente.
JC : Se apagó su luminosidad amarilla y prendió el haz.
E : Cuando surgió el haz luminoso, ¿estaban las luces chicas?
JC : Sí, sí, solamente desaparecieron cuando se formó la bola amarilla. El haz parecía tener su fuente en la parte superior del objeto, como si las luces estuvieran situadas por debajo y el haz partiera de la -(supuesta)- cúpula del objeto. Y empezó a recorrer el campo con el haz de luz; una luz como un rayo, no se "desintegraba"...
OA : No se "desparramaba"... Cuando él me dijo ¡Mirá! ¡Mirá! Yo me agaché bajo el parabrisas y vi el haz de luz, ví la luz que pasaba por encima de nosotros; eso me asombró, porque, ¡qué luz tiene que ser!, ¿no?, para que en el espacio no se "desparrame".
LI*: Se veían los bordes de esa luz, se iba abriendo.
LI : No era como una linterna, como yo le dije el otro día- (se disculpa por la frase vertida en la primera entrevista)
JC : No, era un tubo cilíndrico, como si fuera un caño. Tal como salía de allí, llegaba a la tierra.
OA : Este haz tendría unos 700 u 800 metros de largo y proyectaba un disco luminoso en el campo; su diámetro era aproximadamente de un metro.
E : Esa luz, ¿iluminaba el campo?
JC : Sí, pero sólo dentro del círculo que proyectaba la luz.
E : ¿Qué color tenía?
JC : Era blanco, blanco intenso, era fuerte el color.
E : ¿Cuál fue el comportamiento del tubo de luz?
OA : Giraba, como si buscara algo.
JC : Sí, como si hubiera perdido algo.
E : ¿Cómo se movía el haz?
JC : Giraba, el coche avanzaba, y el rayo comenzó a iluminar por atrás -(del auto)- y dio toda una vuelta -(en sentido antihorario)- y cuando llegó al coche se apagó y -(el objeto)- levantó vuelo.
LI*: Se detuvo en el espacio y empezó a girar, llegó a iluminar la ruta, casi llega a tocar al auto, pero no lo alcanzó a alumbrar. Nosotros vimos en el campo como la luz iluminaba ...
Destacan los testigos que no sólo el rayo giraba, sino que lo hacían el conjunto de luces pequeñas; todo el f enómeno giraba en bloque.
E : ¿Cómo se "apagó" el haz?
JC.: Habrá tardado, un minuto en dar un giro completo, a velocidad moderada. Luego se apagó, se "cortó", directamente, se "cortó" bruscamente. del mismo modo que se apaga una lámpara incandescente. Entonces se comenzó a alejar otra vez para atrás, lentamente. Y al alejarse sobre el monte se separó en cuatro puntos blancos. Después no lo vi más.
VII DATOS COMPLEMENTARIOS
E ¿Cuánto duró la observaci6n?
LI*: Y, unos 20 minutos.
JC : Más de media hora.
OA : Sí -(coincide con JC)
En cuanto a los datos meteorológicos, LI sólo recuerda que hacía frío, o al menos que estaba fresca la noche.
E*: ¿Había nubes, luna?
LI*: No recuerdo. Pero ya estaba a punto de amanecer, creo que habrán pasado quince o veinte minutos y amaneció.
JC y OA agregan que estaba parcialmente nublado, en los lugares que sirvieron de marco al objeto; se percibía mucha humedad, incluso luego lloviznó.
Preguntados sobre sí habían notado anomalías en el funcionamiento del automóvil, los testigos respondieron que no, pues luego de su detención el auto arrancó sin inconvenientes y llegaron a su destino sin otras novedades.
E*: ¿La radio estaba encendida?
LI*: SI, teníamos un radio-grabador, que en ese momento estaba pasando cassettes. Funcionaba normalmente.
También inquirimos si en esa zona existe algún "motivo de interés", que pudiera relacionarse con el fenómeno. Dijeron que sólo hablan pasado, antes de observarlo, frente á una fábrica de aceites.
Desconocen si hubo otros testigos. Existirían dos testigos potenciales: uno sería el encargado de la estación "El Tala" y el otro el conductor de un camión que pasó por la ruta en sentido opuesto al del Ford Falcon, cuando nuestros entrevistados realizaban su observación.
Los testigos no vieron aviones ni helicópteros antes o después de su avistaje, no sufrieron malestar físico alguno y puntualizan que el objeto en ningún momento se acercó al suelo.
Es importante citar que todas las luces emitidas por el OVNI eran de matices uniformes, bien definidos y sin intermitencias o cambios de color, salvo los ya apuntados. Los desplazamientos se realizaban también con velocidades uniformes, siguiendo trayectorias continuas, sin pulsaciones ni oscilaciones. Cuando sólo estaban las luces pequeñas, se movía lentamente. Al incendiarse de luz amarilla alcanzó velocidades muy elevadas, que estiman superiores a la de un avión.
No se vio que el objeto moviera el aire o el pasto.
Pregunté a los testigos si, analizando la experiencia, ellos entendían que el objeto había sido casualmente observado, o bien que el objeto manifestó interés por el Ford Falcon y sus ocupantes. Confesaron que el fenómeno pareció descubrir a sus eventuales observadores, prueba de lo cual sería que el OVNI estuvo dos veces al costado del auto, directamente enfrente de las ventanillas, y el haz cilíndrico casi enfoca al vehículo ...
El último dato complementario que citaremos es que la Sra. Liliana Isabel de Cejas dio a luz el día 23/11/1979 con toda normalidad, "incluso nació adelantado", afirmó.
VIII - ANALISIS
En los coloquios transcriptos, es fácil encontrar discrepancias, e imprecisiones de toda laya; en su mayoría causadas por comprensibles deficiencias en la memorización y en la previa percepción del fe nómeno
Una contradicción notoria es la cronométrica, pues si sumamos los tiempos de duración de las distintas etapas del fenómeno, aún con la mejor buena voluntad, no lograremos reunir 10 minutos, contra los 20 o 30 minutos denunciados.
Pensamos que los testigos han tendido a
sobreestimar la duración total del fenómeno y disminuir
la duración de cada fase. Desconfiamos, sobre todo, de
éstas últimas estimaciones pues sin usar reloj siempre
es más fácil determinar lapsos largos antes que
períodos breves.
Respecto al desplazamiento del fenómeno, Liliana hizo un
resumen muy claro en nuestra primera entrevista: "Ni bien
lo vimos estaba a la par del auto, de mi costado; después
se fue hacia el monte, atrás pero a la derecha. Después
estuvo atrás del auto, luego al lado izquierdo del auto
pero atrás, y luego fue cuando apareció nuevamente
a la par del auto".
Otro punto preocupante es el debate referido a la distancia que separaba al objeto de los testigos. Con miras a resolver el problema solicité a los testigos que evaluaran la altura angular del fenómeno valiéndose de una especie de sextante de mi invención, y con todos esos datos encaré un estudio trigonométrico de la posición del OVNI.
Creo que la estimación de Juan Carlos Lagala es la más incorrecta de todas las versiones.
LI habla calculado, en nuestra primera entrevista, la altura angular el fenómeno en 40°, JC, en cambio, estima dicha altura en 50° sobre el horizonte.
Por simple trigonometría, si consideramos la estimaci6n de JC tene mos:
A = Altura angular = 50°
V= Distancia vertical = 20 m.
H = Distancia horizontal = 3 m.
Verificamos que:
tg A= V/H; si fuera V un dato cierto,
luego H = V/tg A
Resolviendo; H =20 m./tg 50° = 17 m.
(un valor muy distinto a los 3 m. denunciados).
Extraemos el error relativo porcentual y resulta ser de E= 82%
Del mismo modo:
Tg A =V/H; si H es verdadero entonces V 11 x tg A = tg50° x 3m. = 3, 6 m V =3,6 m., valor muy distinto a los 20 m. denunciados. En este caso también E= 82%
Si consideramos la estimación de
LI:
A= 40°
V= 100 m.
H =100 m.
Luego, tgA =V/H; si V es dato cierto H=V/tgA =100m./tg40°
=119 m
Comprobamos que H calculado es aproximado a los 100 metros denunciados, y el error porcentual E=15,9%.
Igualmente, si H fuera cierto, V = H x tgA = 100 m. x tg40° = 84 m.
Aquí el error porcentual E =19%
Puede apreciarse que el error relativo en las mediciones de JC es de un 82%, cifra absolutamente intolerable. Los errores relativos de LI oscilan entre un 15,9% y un 19%, valores muy aceptables considerando que las mediciones fueron realizadas a ojo desnudo. Es probable que las distancias a que se encontraba el objeto no difieran mucho de la versión de LI.
IX - LOS TESTIGOS
Los testigos son Omar Alberto Cejas, de 23 años, con estudios primarios completos y secundarios incompletos; su esposa Liliana Isabel Lagala, 21 años, que alcanzó a cursar 3° año de escuela comercial (estudios secundarios) y Julio César Lagala, soltero, 17 años, que cursa 2° año en una Escuela Industrial.
Las dos entrevistas se realizaron en las instalaciones del negocio que es atendido habitualmente por el matrimonio Cejas con el auxilio del joven Juan Carlos.
Se trata de una típica "tienda", péqueña, de esas que abundan en los pueblos y aún en los barrios periféricos de Buenos Aires. Una de esas tiendas donde es posible comprar desde ropa para niños hasta útiles escolares, desde artículos de costura hasta cigarrillos y golosinas.
El sitio está ligeramente alejado de la pujante urbe de Florencio Varela (29 km. al sur de Buenos Aires), con calles de tierra y algunas de "afirmado" asfáltico, casas bajas, de ladrillos, con varios terrenos baldíos en cada manzana.
En suma, un barrio pueblerino que se trasluce en sus casas chatas (con el infaltable gallinero al fondo), el gorjeo incesante de los pájaros y la amabilidad natural de la gente simple.
Al respecto, tuve ocasión de hablar con varios familiares y vecinos de los testigos y es fácil advertir que se los respeta y aprecia.
En mi opinión, el relato es auténtico y me baso en los siguientes argumentos:
a) Los testigos no desean publicidad, no divulgaron el caso a la prensa ni piensan hacerlo.
b) Las contradicciones en sus relatos son tales que parecen abonar la visión individual de un mismo fenómeno.
c) El objeto observado no puede identificarse con vehículos o fenómenos convencionales.
Los testigos están someramente informados sobre el tema OVNI a través de los medios periodísticos. JC confesó que una vez le prestaron un libro sobre la cuestión pero al promediar su lectura, la interrumpió por aburrimiento. Dijeron conocer los casos de teletransporte Chascomús-México (supuestamente ocurrido en 1968), y el caso del Rally de la América del Sur (supuestamente acaecido a mediados de 1978).
Son interesantes las reacciones psicológicas de los testigos ante el fenómeno. En el momento que ven el objeto por primera vez y detienen el automóvil ...
LI : Yo tuve miedo, temía que aterrizara delante nuestro ...
JC : Ella me "contagió" el miedo a mí cuando dijo ¡Vamos! ¡Vamos!
OA : Yo no, nunca tuve miedo, de otro modo no hubiera detenido el auto.
LI*: Yo, como tenía miedo, lo vi poco, pero mi hermano y mi marido fueron los que mejor lo vieron.
Obsérvense las distintas reacciones ante un mismo estímulo y me permito sospechar que "el factor miedo" debe haber jugado un papel importante en los mecanismos de percepción y retención de los testigos. Acaso allí esté el causal de las discrepancias y los olvidos parciales.
Respecto al fenómeno observado, razonan que no se lo puede explicar y JC agrega: "algo" de acá no era, yo creo que fue un OVNI, no pudo ser algo natural...
X INFORME METEOROLOGICO
Lamento no haber podido hallar, en Buenos Aires, información precisa sobre las condiciones atmosféricas en San Miguel del Monte en el momento del avistaje.
La prensa porteña se refiere muy someramente a los datos meteorológicos en el interior del país; pero a través de esos datos y extrapolando los correspondientes a Buenos Aires, será posible dar una idea aproximada de la situaci6n en Monte.
El día martes 6 de noviembre de 1979 se presentó cálido y húmedo en toda la provincia de Buenos Aires. Hacia la tarde existían nieblas y neblinas en el centro de la provincia. El pronóstico indicaba: calor y humedad, con probabilidad de tormentas para el día siguiente.
La jornada del día 7 fue calurosa, húmeda y lluviosa, con vientos suaves y moderados procedentes de los cuadrantes oeste y norte. Hubo lluvias por la mañana, que se prolongaron por la tarde. En la Capital Federal totalizaron 5,6 mm. y en numerosas localidades de la provincia también cayeron sólo algunos milímetros de precipitación pluvial
Como referencia puede tomarse la Tabla I, donde se exponen los da tos para Buenos Aires, a las horas 0, 3 y 6.
Las condiciones atmosféricas enunciadas coinciden a la perfección con los datos brindados por Omar Alberto Cejas y Juan Carlos Lagala. La sensación de frío que manifestó la Sra. Liliana Isabel de Cejas pudo deberse a la alta humedad y a motivos fisiológicos.
XI - CONCLUSIONES
El caso es complejo, rico en detalles de interés. Como muchas veces sucede, escapa a nuestra lógica el desarrollo del fenómeno y la investigación debe resignarse sumisamente al relato de lo ocurrido sin siquiera iniciar una explicación.
Por fin, no resisto la tentación de comparar al fenómeno con el ya clásico caso de Villa de Trancas, ocurrido en esa localidad tucumana, el 21/10/1963.
El mejor informe sobre tal suceso fue realizado por el Dr. Oscar A. Galíndez y reproducido en la revista "OVNIS, Un Desafío a la Ciencia", número 4, Córdoba, 1974.
Aquí sólo resumiré, en forma muy parcial, la mencionada observación:
Se trataba de seis objetos, uno de los cuales parecía flotar a poca distancia del suelo. Era circular, de 8 a 10 metros de diámetro, y su superficie semejaba ser metálica, similar al aluminio (1). Presentaba varios casquetes unidos por protuberancias a modo de remaches y tenía un domo superior. Los testigos vieron 6 ventanillas rectangulares en el objeto, que irradiaban una potente luz blanca. Luego las ventanillas comenzaron a cambiar de color, pasando del rosado al rojo vivo y al naranja (2), dando la idea de una rotación antihoraria de los colores (3). El objeto en sí, no giraba, sólo lo hacían los colores. Pasado medio minuto, una llamarada tiró al suelo a los eventuales observadores, quienes optaron por alejarse. Después, de la parte superior del objeto (4), partió un "tubo" de luz de unos 3 metros de díámetro, que recorrió los accidentes de la casa. Este haz era muy blanco y cilíndrico, sin sombras (5)., terminaba abruptamente y se extendía con lentitud a modo de una antena telescópica. Este haz llegó a prolongarse hasta las inmediaciones del poblado (distante 3 km.)(6), luego se elevó realizando un giro de 180' y se retrajo despacio siendo "traccionado" hacía el objeto, que finalmente se alejó junto con los demás.
No crea el lector que me satisface la comparación precedente. Muy por el contrario, me invade una sensación extraña, una especie de sospecha... -es algo completamente subjetivo, pero debo decirlo-. Se me ocurre que las analogías encontradas son muy evidentes, pero también lo son las discrepancias notorias que se advierten entre ambos casos a simple vista. Es como si hubiéramos encontrado encontrado un buen porcentaje de coincidencias y un buen porcentaje de disimilitudes, siendo que ninguno de los dos es achacable a errores en la percepción del fenómeno. Cabe pensar, pues, que ambos porcentajes son causados por la realidad de la observación.
Entiéndase bien, no albergo ni remotamente la esperanza de que el objeto visto en Monte haya sido el mismo que 16 años antes sobrevoló Trancas. Estoy pensando que las discrepancias y analogías definidas a caso nos estén poniendo sobre la pista de un fenómeno de mayores proporciones, que englobaría a episodios como Trancas y Monte.
Es decir, en todos los análisis comparados que se encararon hasta la fecha se puso énfasis en las semejanzas que ofrecen casos distintos y se "recortaron" adrede las diferencias entre ellos, ¡siendo qué éstas parecen tener el mismo peso que las primeras!
El tema de los rayos coherentes es tan amplio, que podríamos haber encarado un análisis comparativo confrontando muchos casos más. Acuden a nuestra memoria los informes de Das Hochfeld (Francia, 1967), Kabdrup (Dinamarca, 1970), Oka (Canadá, 1967), Villiers-en-Morvan y el caso del Dr. X (Francia, 1968 y 1972, respectivamente), que mencionan esta especie de rayos coherentes.
Sintetizando, ¿recuerda usted aquel viejo cuento de los cuatro ciegos, que trataban de averiguar el aspecto de un elefante? Recordará, entonces, que uno de los ciegos tocó el lomo del elefante, otro una pata, el tercero la trompa y el cuarto alcanzó a palpar el pabellón de una oreja. En base a sus experiencias arribaron individualmente a distintas conclusiones sobre las características del paquidermo. Sin embargo, debieron encontrar varias coincidencias, la textura de la piel y el convencimiento de que analizaban un mismo animal, por ejemplo. De un cuidadoso estudio y confrontación de tales elementos podrían haber descubierto el auténtico aspecto del elefante en cuestión.
Al investigar los OVNI, nosotros no tenemos -mi estimado colega- más ni mejores herramientas que los ciegos del cuento en su frustrante experiencia. Muchos de los subfenómenos asociados a los OVNI son sometibles a un estudio comparado. Si pudiéramos sopesar adecuadamente las analogías y disimilitudes en tales estudios, acaso pudiera descubrirse el fenómeno que sirve de nexo entre las unas y las otras, y así se podría desentrañar, aunque sólo sea en parte, la verdadera catadura de ese gigantesco elefante desconocido que es el fenómeno de los OVNI.