Autor: Dr. Oscar A. Galíndez
Fuente: Revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 4, Ed. CADIU, Córdoba, Argentina, nov-dic 1974. Reproducido con autorización del editor.
FECHA: 28/9/72
LUGAR: Santa Isabel, Pcia. Córdoba, Ar.
SINTESIS: Luftolde
Rodríguez, de 52 años vio desde su camión
en la planta automotriz Ika-Renault, un ser de tez muy blanca,
calvo y con facciones angulosas y orejas en punta. De andar rígido,
caminaba inclinándose hacia un costado toda vez que avanzaba
un pie. Llevaba una esfera luminosa en la mano izquierda.
Por el Dr. Oscar A. Galíndez
III. TERCER FENOMENO ANTROPOMORFO
El tercer y último episodio de presencias antropomorfas- en la planta de Santa Isabel tuvo lugar casi 4 horas después del primer incidente Moreno, y con el cual existen significativas coincidencias.
1. Datos personales
del testigo
Este
tercer protagonista es el señor Luftolde Rodríguez,
de 52 años de edad. Es chofer de camiones de la empresa
"Egea". Su tarea consiste en transportar implementos
técnicos para los talleres de Ika-Renault. Es una persona
simple, de no mucha instrucción (tercer grado primario),
pero que habla con mucha convicción de su experiencia.
El testigo
Luftolde Rodríguez. (Foto Astorga)
2. Condiciones
de observación
Alrededor de las 3.40
a.m. del 28 de setiembre de 1972, el señor Rodríguez
había penetrado en su camión Dodge, modelo 1957,
por el extremo N.E. de Ika-Renault (ver fig. 1). En ese sector
debía descargar unos recortes de chapas; y así lo
hizo (es un vehículo volcador). Se aprestaba a dar marcha
atrás cuando advirtió que el ambiente se iluminó.
Alguien vino caminando desde atrás y por el lado derecho
del camión. Por la ventanilla de ese costado divisó
-de perfil- el torso de una persona de talla muy elevada, toda
vez que no alcanzó a ver su cabeza. Cuando este sujeto
se colocó a la altura de la trompa derecha del camión,
recién pudo apreciarlo a través del parabrisas.
Allí se detuvo y giró sobre sí unos 100 grados
y le miró. Repitió la acción en sentido inverso
y prosiguió su marcha. Notó que este movimiento
no fue natural, ya que no fue la cabeza la que giró, sino
todo el torso, conjuntamente con los brazos.
Al alejarse (lo hacía pesadamente), cruzó en diagonal
hacia la izquierda de la callejuela (ver fig. 7) y desapareció
detrás de unos armazones metálicos.
3. Descripción de la
entidad
Tomando como cartabón
unos cajones que se encontraban sobre los armazones, la talla
media de la entidad habría sido de aproximadamente 2,50
m. Sus características son muy similares al fenómeno
descrito por el señor Moreno. Calvo, con la cabeza achatada
en la parte superior y trasera, orejas largas y erguidas que sobrepasaban
el cráneo unos 2 centímetros. No tenía párpados,
pastañas ni cejas. Tez muy blanca. Ojos redondos y luminosos.
Nariz recta y de bordes planos. Boca pequeña (cree encontrar
una correspondencia con el tipo de labio del episodio de Villa
Santina). Vestía un buzo enterizo de color verde-azulado,
de aspecto plástico y luminiscente. Porte atlético,
aunque de apariencia no natural (como si fuera una coraza).
Brazos y piernas muy largos. Mostraba en su mano izquierda algo
así como una bola de billar que emitía permanentemente
una luz muy blanca. El brazo izquierdo algo recogido. Llevaba
un cinturón ancho y plateado, con un estuche o cajita del
mismo color en su lado derecho.
En sendas muñecas se advertían abrazaderas plateadas
de unos 10 centímetros de ancho. Las botas eran también
plateadas, con una suerte de doblez en la parte superior. La base
de los pies era ancha y de tipo rectangular. (Ver fig. 8). No
flexionaba las rodillas al desplazarse. Se inclinaba levemente
hacia el costado opuesto toda vez que adelantaba un pie. El fenómeno
duró entre un minuto y un minutro treinta segundos.
4. Efectos
que caracterizaron la observación
a) A la altura del punto
N° 2 de la figura 7 se paró el motor del camión,
se apagaron las luces del vehículo y también los
faroles del costado derecho de la callejuela;
b) Sintió en sus oídos un zumbido como de abejas;
c) No podía mover las manos. Estaba como inmovilizado en su asiento;
d) El camión cimbraba, al
punto que una radio a transistores que tenía encendida
sobre el tablero, se cayó y se deterioró. (Previo
a la aparición, el receptor produjo una fuerte descarga
y dejó de transmitir).
Cuando la entidad se hubo alejado unos 25 ó 30 metros (punto
3 en la fig. 7), todos los efectos descritos desaparecieron automáticamente.
Fig. 7. Plano del lugar de observación.
1 (Primera visualización); 2 (Giro de la entidad); 3 Desaparición
del fenómeno). A (Planta de prensa); B (Depósito
de chapas); C (Armazones metálicos). Ilustración
Copyright by CADIU
5. Alternativas
posteriores a la observación
Al desaparecer la figura
tras los armazones, el señor Rodríguez permaneció
sentado unos 2 ó 3 minutos, como aturdido y sin atinar
a hacer absolutamente nada. Unos trabajadores se le acercaron
al camión, indagándole sobre la razón por
la cual no iba a recoger la carga existente en un hangar próximo
(sector Prensas). Les explicó entonces lo sucedido; buscaron
en las inmediaciones, pero no encontraron rastro alguno de la
entidad.
6. Análisis comparativo
a) Caso Merlo: Semejanza con la forma de los labios;
b) Caso Moreno: Salvo el detalle anterior, el resto se
ajusta plenamente a lo observado;
c) Moais de la Isla de Pascua: Notable correspondencia
(foto 9);
d) Caso Pretzel (Carlos Paz): (8) Coincidencia sólo
en lo concerniente a la existencia de una esfera luminosa en la
mano izquierda.
IV. OTROS
TESTIGOS
Con el correr de los
meses -y a medida que la investigación se afianzaba- fuimos
conociendo hechos complementarios que consolidaban la impresión
de que algo realmente insólito sucedió en los últimos
días de setiembre de 1972. Desafortunadamente, nuestras
propias obligaciones profesionales no nos han permitido una dedicación
más plena orientada hace la búsqueda de otros testimoniantes
de los fenómenos de Santa Isabel; el consabido temor al
ridículo debe haber impulsado a algunos de ellos a mantener
en silencio sus respectivas experiencias. Lo comprobamos en oportunidad
de la reconstrucción "in situ" de estos hechos,
al manifestarnos algunos operarios que conocían a otras
personas que también habían visto, no sólo
la entidad, sino también las evoluciones de un elemento
aéreo no identificado. Por tratarse de gente que ocupa
cargos de jerarquía en la firma, los involucrados en estos
episodios habrían optado,por negarse a testimoniar públicamente
sus observaciones personales. Incluso se nos relató que
un funcionario de la planta -cuyo nombre conocía nuestro
informante- había visualizado en la noche del 27 de setiembre
un objeto luminoso que absorbía -mediante un tubo lumínico-
a una figura cuyas características también respondían
a las apuntadas por Moreno y Rodríguez. No obstante las
seguridades que le hicimos llegar por conducto de este tercero
oficioso, el eventual protagonista decliné amablemente
la concertación de una entrevista.
Al margen de estos rumores, relacionados exclusivamente con personal
de la planta de Santa Isabel, cabe consignar que también
receptamos referencias de observadores ajenos a la misma, a saber:
a) Una señora de apellido Quiroga (afincada, en las inmediaciones de la planta) vio alrededor de las 11.30 P.m. del 27 de setiembre un objeto luminoso que, por conducto de un "tubo de cristal", recogía de aquel sector a una "persona" de aspecto humanoide. (Tampoco pudimos confirmar esta versión);
b) El señor Norberto Grosso, afincado en Bo. Colón, Córdoba, mientras se conducía en su vehículo particular en compañía de su señora esposa, observó en las inmediaciones de Ika-Renault -entre las 11.30 y las 11.45 p.m. del 27 de setiembre- un cuerpo luminoso que comenzaba a ascender desde la planta de Santa Isabel. Al principio -según nos- confesó- lo tomó por un globo sonda, pero le llamó la atención la forma veloz en que posteriormente cobró altura, desapareciendo verticalmente en fracción de segundos;
c) Numerosos vecinos de Villa El Libertador (Barrio aledaño a la planta de Santa Isabel), nos relataron haber visto -alrededor de la medianoche del 27 de setiembre- una esfera luminosa que ascendía rápidamente desde el sector S. E. de Córdoba. (La planta de Ika-Renault se encuentrá emplazada en el S. E. de Córdoba).
V. Conclusiones
sobre los fenómenos de Santa Isabel
Creemos que los hechos
son elocuentes y que asumen contornos significativos por las mismas
características que los signaron. Los testigos no se conocían
entre sí. Es gente sincera. Tanto de sus gestos, de sus
narraciones, como de sus rostros de asombro, se transparenta permanentemente
la autenticidad de sus expresiones. Los "identi-kit"
confeccionados coinciden en múltiples aspectos; particularmente
en la talla, las orejas y la coloración blanquecina de
la tez. Y si bien es cierto que las vivencias de Moreno y Rodríguez
resultaron más ricas en analogías anatómicas
que la del propio señor Merlo, es oportuno tener presente
que las condiciones de observación de este último
no fueron tan óptimas como las que posibilitaron las visualizaciones
de aquéllos.
La existencia de otros observadores independientes confirman la
verificación de varios fenómenos desusuales que
-en conjunto- quizá constituyen la más notable secuencia
episódica acaecida en la Argentina sobre manifestaciones
antropomorfas de naturaleza desconocida. Científicamente
ignoramos las causas que rigen su producción. Pero no alimentamos
ninguna duda en torno a su realidad objetiva, que -como dato empírico
nuevo- exige la utilización de métodos adecuados
de estudio que faciliten la determinación de algunas pautas
o tendencias de significación. Sólo así se
avanzará convenientemente en la labor investigativa.
CITAS BIBLIOGRAFICAS
C. Bowen. Charles. "Strangers about the House"
FSR, setiemibre-octubre 1968, pp. 10-12.